Seguramente os suena el término de “baby led weaning” (blw) que literalmente quiere decir guiar al bebé hacia un destete, pero para que nos entendamos, viene a ser una introducción gradual a los alimentos sólidos de forma poco convencional. Eso si con ese término nos referimos a las papillas que de toda la vida se ha dado en España a los bebés. Hablo de nuestro país porque en otros, no es tan común el hacerlo y para ellos, en cambio, lo convencional es darles trocitos de comida.

Partamos de la base que cuando un bebé ronda los 6 meses ya suele tener interés en la comida, se mantiene más o menos erguido y es capaz de mostrar con sus gestos si quiere o no algo. Es entonces cuando está preparado para comer otra cosa que no sea la leche materna o de fórmula, en su defecto.

Yo empecé a hacer este sistema con mi segundo hijo poco convencida y medio atemorizada a ver qué pasaba, si se ahogaba o qué y me fue muy bien, la verdad, por eso cuando tuve a la Menor, no me lo pensé dos veces. No le dí ni una papilla y lo mismo me ha pasado con este cuarto hijo.

En cuanto a lo que seguridad se refiere que entiendo que es el tema que más preocupa a los padres, los bebés se atragantan,SÍ e incluso puede que lleguen a ahogarse por cuestión de mili segundos, pero para eso estás tú siempre delante para, si hiciera falta, sacarle de la boca el cuerpo extraño metiéndole el dedo en la misma con forma de gancho y arrastrando el alimento hacia afuera. Es una maniobra súper sencilla. Además, tened presente que los bebés tienen el reflejo de extrusión, es decir, expulsar la comida hacia fuera, así que si algún alimento es demasiado grande o duro o lo que sea, lo escupen, con lo que no tienes más que apartarlo tú. Comprendo que esto es fácil decirlo tras 3 niños siguiendo blw, pero de verdad, que cuanto más lo hagáis, veréis que NO PASA NADA.

En la foto os voy a enseñar lo bonitísimo que queda todo cuando un bebé introducido ya en casi todos los alimentos recibe un plato con una variedad de los mismos como por ejemplo, puré de zanahoria y calabaza (que casualmente había ese día), quinoa, unos canónigos, unas tiras pechuga de pollo, unos granos de maíz y gajos de mandarina. Pero no quiero engañaros porque esto dura unos segundos, por eso, en el post de hoy, real como la vida misma, quiero mostraros lo que de verdad ocurre cuando un bebé guarrea y se pringa comiendo. Eso sí, para la versión más bonita siempre podéis leer mi post sobre nuestro séptimo vídeo blog aquí  dónde podéis veer qué chulo quedó todo el set up en casa de Paula Pellicer y lo bien que comieron allí nuestros hijos.

Pues veréis, cuando uno hace blw tiene que borrar en su mente todo lo que lleva aprendiendo o viendo desde que tiene uso de razón y pensar de otra manera. Es decir, desayuno. ¿Qué necesita? Cereales, por ejemplo. ¿Cómo podéis dárselos sin la clásica papilla o bibe de cereales espesote obligado? pues con alimentos como pan, pasta, tortas de arroz y cereales... ¡imaginación al poder! No hay nada malo en desayunar unos macarrones como en la foto aquí abajo. Ya le veis que él no hace ascos a nada, vamos… la mar de contento con su desayuno.

El problema viene cuando uno sale de casa y quiere seguir con el blw. Sin problema: barra de pan y que muerda que eso alivia mucho las encías. Lo digo en serio. La gente es muy de cortar la comida en pedazos más pequeños y no se dan cuenta que lo que les gusta a los bebés es agarran un trozo bien grande porque para ellos es mucho más fácil eso a un trozo diminuto. Es cierto que esta mini-barra de la foto de abajo quizás es muy grande, pero lo ideal es cortar las verduras, hortalizas, fruta, pollo y pescado en tiras horizontales. Esa es la forma que les resulta más cómoda para sus manitas.

Pero, en fin, volvamos a lo cotidiano que para mi se traduce en estar con el coche arriba y abajo. Yo siempre llevo tortas de todo tipo: arroz, avena, maíz...es una opción rápida, barata (las compro en Mercadona) y nutritiva. Las de chocolate, por ejemplo, no se las dí desde el principio, sino ahora que tiene casi 10 meses y lo hago muy esporádicamente. Son un poco grandes para su boca, aunque siempre se pueden partir en un par de trozos. Al Cuarto le gustan mucho. Al estar duritas, creo que les va muy bien para la salida de los dientes. No sé si será por todo lo que le he introducido a éste en un periodo de 3 meses, pero desde sus 9 meses tiene ya 4 dientes, lo cual supone el máximo número de todos mis cuatro hijos.

Hablemos ahora del resto de alimentos que por lo general ensucian bastante. No tengáis miedo, de verdad. Un baberito y si tenéis luego el “recoge alimentos” como yo, genial, pero si no, se recoge todo con la manita que es como había hecho yo con los otros dos y ya está. Hay gente que prefiere poner debajo papel de periódico o una alfombra, eso ya, a gusto del consumidor. Si veo que se va a enguarrar mucho porque no tengo prisa y le quiero dejar que pruebe un yogur, por ejemplo, le pongo babero con mangas y ya lo limpio todo luego con toallitas y papel de cocina. Eso sí, las compro a toneladas, como podéis imaginaros.

Me encanta ver sus caras y gestos cuándo prueban alimentos nuevos…son todo un poema y algo para recordar para siempre, como aquí diseccionando un tomate.

Aquí podéis ver lo bien que va el recoge alimentos de Little Mumma`s Helpers, pero si no lo tenéis, no os preocupéis, de verdad: escoba y recogedor de toda la vida. Veis que colecta bastante comida, así que si se le cae de una misma toma, podéis volvérsela a poner.

No sé en qué mes exacto le dí su primer vasito, creo que debía tener 7 meses. Nunca ha tomado bibe, así que me sorprendió lo bien que lo cogió. Creo que es por la agilidad y destreza que ha ganado con el blw, de verdad. Además, con esta tapita Snip Snap le es muy fácil, como ya os contaba en el 7 video blog.

Aunque es cierto que es más difícil para ellos coger objetos muy pequeños, no deja de ser un excelente ejercicio de psicomotricidad fina, es decir, de practicar la famosa “pinza”. Aquí le tenéis cazando lentejas. Si es la primera vez que te planteas el blw estarás pensando (y con razón), “Pero eso no le alimenta lo mismo con un puré de lentejas”. Y tienes razón. Con este sistema de alimentación es obvio que comen mucho menos, pero más que alimentarse al principio, están haciendo todo un ejercicio sensorial: oliendo, tocando los alimentos. “Vale, pero entonces, ¿se muere de hambre o qué”. De ninguna manera. Partimos de la base que el estómago de cada persona es del tamaño de su propio puño. Imagina el tamaño del puño de tu bebé de 6, 7, 8 meses. Pequeñito, ¿verdad? Pues es que no hay que darles en realidad tanta comida como creemos. Creo que muchas abuelas, incluso madres nuestras, vienen con muchos prejuicios de la post guerra y lo peor para ellas es que “el niño no se quede con hambre”. Ellos son mucho más listos: si tienen hambre, se quejan y nos lo hacen saber; si no, no comen. Así que si tu bebé toma 2 lentejas y está ansioso, prueba a darle otros alimentos. Si tras sus 2 únicas lentejas y su buena sesión de “teti” está saciado, dormido y feliz, pues ya está, no necesita nada más.

Es cierto que este método para comer es apto especialmente para bebés que son amamantados a demanda porque con eso nos aseguramos que no pasan hambre y tienen todos los nutrientes cubiertos hasta incluso pasado el año, aunque parezca mentira. A mí lo de ” le tuve que empezar a dar papillas porque se moría de hambre a los 5 meses porque es que estaba tan grande…” me suena un poco a cuento chino, que queréis que os diga. Conozco bebés de amigas que han hecho LME hasta pasados los 12 meses y no les supuso pero que ningún problema.

Aquí tenéis al Cuarto desayunando, entre mocos, tostadas con aguacate untado y en trozos también. Es el momento del día que estamos tranquilos y solos, así que es cuando suelo aprovechar, junto con la comida, para hacerle fotos. He querido retratar muchos días porque con los otros no lo hice y luego me arrepiento. De repente un día, tu bebé de 8 meses como de todo solo, o a los 12 coge bien los cubiertos y alucinas y dices: ¿ En qué momento exacto y cómo aprendió a hacer esto solo? Pues ahí tenéis las pruebas.

No hay ningún alimento que debáis prohibirle: ni fresas ni otros frutos del bosque, ni chocolate,ni frutos secos, ni marisco. ¿Acaso los niños en otros países se están con chiquitas? Lo único que sí que hay que hacer es irle introduciendo cada alimento nuevo de uno en uno para poder identificar cuál es en caso de que alguno le produzca alguna reacción. Os lo digo como madre de un niño con alergia a los frutos secos. Eso de que no se prueben cosas alérgicas hasta más adelante, como hasta los 3 años, es una tontería. Estando vosotros delante y pudiendo controlarle y teniendo en mente un mínimo de primeros auxilios es suficiente. Yo es cierto que voy renovando mis conocimientos en primeros auxilios de hijo en hijo porque hay cosas que cambian. De hecho, en un próximo post os hablaré más detalladamente de uno al que fui en el Magic Mirror a finales de año.

Aquí le tenéis descubriendo un espárrago verde y tan plim.

¿Véis su emoción al probar brécol y coliflor? Si me dejara llevar por darle sólo lo que a mí me gusta no le daría muchísimas cosas porque yo soy muy tiquismiquis, pero precisamente como no quiero que sea como yo, quiero irle ofreciendo todos los alimentos ahora que no tiene ningún prejuicio que ya tendrá luego tiempo de no querer nada de verdura.

Todavía me sorprende que a la gente le sorprenda que le de un huevo entero tanto por el método para introducirlo en España tan ridículo de irle dando un cuarto de yema, media yema, yema entera, sólo clara.. como la gente que creo que los bebés necesitan sólo cosas blanditas para comer porque “no tienen dientes“. Aunque no los tengan, los bebés tienen unas encías infinitamente más poderosas de lo que nos pensamos y con ellas son capaces de ablandar un trozo de pan, carne o lo que se les de y eso el principio de lo que luego harán con los dientes y muelas.

Al final, él y yo comemos lo mismo, lo cual en realidad, me va bien a mí porque me obliga a comer más fruta y verdura que siempre me cuesta. Aquí está comiendo una salchicha de espinacas, un gnochi relleno de pesto y un tomate cherry. Todo un manjar para él.

¿Os animáis a probar el blw con vuestros hijos? ¿Qué es lo que os preocupa del tema?

María

4 Comments on ¿Cómo hacer baby led weaning con tu bebé?

  1. Lydia
    25 enero, 2017 at 1:02 pm (11 meses ago)

    A mí me da pánico el atragantamiento. He leído muchísimo sobre el tema y sé que ellos están preparados para esto pero no puedo evitarlo. Me encantaría que mi hijo siguiese este método porque además muestra muchísimo interés por la comida y lleva una temporada que los purés y papillas no las quiere ni ver. Tiene 6 meses y medio y solo he probado a darle calabaza y brócoli hervido y un poco aplastado y él encantado. Pero me da muchísimo miedo y no sé cómo vencerlo…

  2. María
    1 febrero, 2017 at 1:52 pm (11 meses ago)

    Pues prúebalo. Nada como ver tú misma que no pasa nada, Lidia.Animo!

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