Llevo unos días en los que no gano para sustos…antes de ayer, una madre de la clase del Menor que decía que creía que su hijo tenía varicela y yo ya asustadísima y enfadada porque justo había pensando en vacunarles, pero me abstuve porque sale por un ojo de la cara (que con la prevenar ya tenemos bastante!). En seguida me puse en lo peor: los dos niños llenos de puntitos rojos, claro que también pensé que cuanto antes la pasaran, mejor. Yo hasta perjuraba haberle visto un mini puntito rojo al Menor en la tripa, cuando ayer nos dice por whatsapp que era falsa alarma. Phewwww..menos mal!

Susto number 2: ayer me llega la cartera con un sobre certificado notificándome gentilmente una multa de 500 eurazos y la retirada de nada menos que 6 puntos del carnet por una infracción grave: ir al doble de la velocidad permitida por poblado. Cuando ví la matrícula de mi coche no me lo podía creer. Yo, que me estampo contra todo lo que pillo, ya sea columna o muro, al aparcar; que conduzco realmente sólo desde julio , ¿me voy a quedar con seis puntazos menos así de buenas a primeras? Miré el día, la hora y llegué a la conclusión que debía de volver de dejar a los peques en el cole y debía ir a 95km/h por una vía que marca una máxima de 50km/h. Vamos a ver, señores y señoras, que yo no soy una fitipaldis, de verdad, que es que es un tramo larguísimo, tó tieso, que no hay nadie y me da rabia tener que ir tan despacio. Pues ale, por lista, multón del siglo y te quedas con la mitad de los puntos.

Lo primero que pensé a parte de cómo narices íbamos a pagar semejante cantidad fue que mi marido me iba a matar. Se lo dije y no pareció cabrearse mucho, cosa rara. Pasé toda la tarde acongojada pensando en posibles represalias. Al llegar por la noche, miró su agenda y me dice con una sonrisita: “ese jueves 22 a las 10.44 el que iba en el coche era yo, que lo estaba llevando al taller a arreglar”. ¡ O sea, que fuite túuuuu!!! Claro, con razón no me había regañado tanto como yo pensaba…en fin, ahora estoy viendo a ver cómo hago para recurrirla y si pago la mitad pronto. Desde aquí, quiero dar las gracias a mis compis de tribu virtual que me animaron con todo tipo de consejos a lo largo de la tarde que pasé tan agobiada. El mejor, el de @Camisetasdemami : que le dijera a marido que el radar estaba mal o roto. Ella dice que le pasó lo mismo hace poco y le contó a su respectivo esposo la milonga de que se había estampado contra una papelera porque le atacó!! jajaa todavía me río pensando en la papelera asesina..

En fin, por si fuera poco, este mediodía me llega el monumental susto number 3: mientras estaba dando el pecho al Menor al salir de la guarde, miraba yo el cielo azul relajada y feliz mientras mis dedos se ensortijaban entre su cabello clarito cuando de repente veo un punto oscuro. Rebusco, miro y….un piojo vivito y coleando del tamaño de la Torre Eiffel!!!! sigo mirando y..otro! otro! otro! ay, madre, que agobio!!! y yo tirándolos por la ventanilla del coche: fuera, fuera del pelo de mi hijo!!

Que no os penséis que soy primeriza con esto de los piojos, no señores, que soy la mayor de siete hermanos y he despiojado y me he auto-despiojado en numerosísimas ocasiones. La peor de ellas fue hace cuatro años y medios, unos meses antes de casarme cuando me descubrí estos simpáticos bichos y me pue tan histérica que tras varios lavados con permetrina que me destrozaron el anillo de pedida, por cierto (que tuvo que ser replateado) y oliendo a vinagre cual ensalada de la casa, me fui a la peluquería directa diciendo que quería un corte a lo Victoria Beckam que, por aquel entonces, lo llevaba muy, muy cortito, a lo garçon, vamos. Gracias a Dios que la peluquera me calmó, me hizo entrar en mis cabales y me aconsejó que a mí ese tipo de corte es que NO me iba a quedar bien. Bueno, al final, mi pelo creció lo suficiente como para hacerme un precioso recogido de boda 🙂

El caso es que ahora el Menor duerme feliz, pero yo no hago más que rascarme el pelo como una posesa pensando en la tarde que me espera despiojando al Mayor que tiene muchísimo pelo y al Menor que se mueve como un diablillo. Cuando duerman todos, me pondré yo manos a la obra y me rociaré con vinagre y me envolveré como un sandwich con film transparente que las locionees antipiojos están mu caras y yo todavía tengo unos 250 euros que pagar, por lo menos, por el exceso de velocidad de mi marido.

Si es que lo que no me pase últimamente..el invierno pasado fueron las bronquitis consecutivas y éste ya he pasado por una otitis en cada hijo, lombrices, estomatitis y ahora lo corono con la peor pesadilla de todas: los temidos piojos. Gajes de llevarles a la guardería. Es lo que tiene..pero de verdad que yo, no gano pa sustos.

María

4 Comments on Sustos como una multa de 500 euros y piojos

  1. El Horno de mami
    12 diciembre, 2012 at 5:42 pm (5 años ago)

    Jejeje, plantéate montar un circo que seguro que te crecen los enanos 🙂
    Espero que se haya pasado tu mala racha.
    Raquel (@camisetasdemami)

  2. Bergeronnette
    12 diciembre, 2012 at 8:47 pm (5 años ago)

    Te estaba leyendo esta tarde, y no daba crédito. Una detrás de otra. La de la multa la conocía, ya que te seguí por twitter, pero jeje, que callado el marido… Yo suelo ir "despacito", pero es cierto que una vez dejo a la mayor en el cole, hasta que cojo la conexión, voy un poco alocada… Y hay radares…
    Lo de la varicela me alegro que se quedara en un "no es", porque debe ser un fastidio, y más cuando son tan pequeños.
    Y lo de los piojos, me está picando toda la cabeza de leerte, de momento a nuestras hijas las han respetado, en la guardería hubo plaga pero ninguna de las dos cayó. Y en el colegio, todavía nada, y toquemos madera.
    Ah! tengo una duda, si es tu marido el que conducía, a quién le quitan los puntos?

  3. Con M de Madre
    13 diciembre, 2012 at 9:01 pm (5 años ago)

    Buena pregunta!esta mañana he hecho una instancia en el Ayuntamiento para ver la foto y comentarles de paso el tema de a quién le quitarán los puntos. Un misterio sin resolver todavía. To be continued…;)

  4. marisa
    23 diciembre, 2012 at 1:19 am (5 años ago)

    de multas mejor no hablamos ¿eh? aquí discutimos lo has sido tu hasta la extenuación.
    pero para los habitantes cabecícolas te doy el remedio definitivo para siempre jamás
    Todas y cada una de las veces que les laves la cabeza, (yo tambien lo hago) con el champú, o el jabón que utilices pásales la liendrera, si hay alguno se va y punto. no hay más que hacer. Mi hija y yo lo hacemos todos los días, como los tuyos son pequeños aprovecha y cuentales un cuento,
    marisa, madre estresada