Cuando una entra por primera vez en el centro de natación Penguins de Barcelona en seguida se da cuenta de que está en otro concepto de piscina diferente a todo lo que había visto anteriormente. Esta swimming academy fundada por Ana Llaudet presume de tener el agua más limpia de todas las piscinas de Barcelona y probablemente así lo sea. Tras probar sus instalaciones durante un mes os puedo asegurar que a mí me lo ha parecido. La temperatura del agua está siempre a 32 grados, es de sal y está siempre impecable. Tiene unas instalaciones totalmente pioneras, unos métodos innovadores que enamoran y unos magníficos profesionales de diferentes nacionalidades impartiendo clases.

Cuando Ana, mamá de dos niños de 3 y 5 años que ha vivido y viajado por todo el mundo y gran deportista, decidió montar este centro, tomó referencias de todos los elementos que había ido viendo en sus viajes internacionales porque quería crear lo mejor de lo mejor. Por eso, a la hora de formar a sus profesores de natación no le importa qué idioma hablen. Ella les forma e imparten clase en inglés. Así pude probar las clases de Susan, una inglesa de la que aprendimos mucho o Eva, una española que con sus explicaciones entendí muchas cosas de cómo respiran los niños dentro y fuera del agua, algo fundamental para comprender por qué este centro utiliza una metodología totalmente diferente a todo lo que hayas conocido antes.

Penguins, de Pingüinos, a lo que aspiran ser los niños que salgan nadando de aquí perfectamente, es un centro pensando por y para los papás y sus hijos. Si habéis ido con vuestros peques a una piscina municipal como yo, os habréis encontrado con problemas tan básicos como cómo cambiaros vosotras y el bebé a la vez si es que estáis sin ayuda. Pero aquí está absolutamente todo pensado. Dejadme que os lo enseñe con fotos para que lo veáis vosotras mismas:

Uno entra en Penguins, deja el carrito del coche aparcado, sus zapatos en unos cajones y entra en los vestuarios. Allí se cambia la mamá o el papá y salen a la piscina con el niño vestido para evitar cambios bruscos de temperatura. Es precisamente en los cambiadores al borde de ésta dónde se les cambia. Los padres tienen que ducharse antes de entrar en ella. Eso es fundamental para la higiene de la piscina. ¿Y qué haces con el bebé mientras? Lo puedes dejar en el suelo entretenido en una colchoneta con juguetes como ésta.

La piscina no es el típico concepto de algo aburrido, sucio y oscuro; sino todo lo contrario, es un lugar MUY divertido y dinámico dónde se aprenden muchas cosas, extremadamente limpio y muy luminoso. La verdad es que da gusto.

Utilizan todo tipo de materiales para sus clases traído de Alemania, Australia, Inglaterra..etc como espejos para que los niños se miren al estar de espaldas en el agua y se vayan haciendo a esta posición, manguitos inéditos, muñequitos para lanzárselos y animarles a desplazarse poco a poco en el agua, aros para hacer inmersiones, cubos de agua  (rain buckets) para irles familiarizando con la caída del agua por todo su cuerpo, churros de formas extrañas para desplazarse, colchonetas acuáticas para que se sienten…etc

A los bebés se les baña antes y después de su baño en la piscina en estas pilas perfectas para su tamaño provistas de jabón, crema hidratante y un termómetro. Ojala tuviera yo unas así en mi casa, de verdad os lo digo…es perfecta para ellos. Las cabezas de los grifos se mueven para que no se den golpes y son extraíbles para poderles lavar el pelo o pasar por la espalda.

Los vestuarios son de ensueño. O sea, yo llegué ahí y no me lo podía creer. Se nota que por fin alguien con hijos ha pensado en todo desde que entras por la puerta. Hay prácticas taquillas (lockers), bancos bajos para poderse sentar y amamantar, si se desea (aunque afuera también hay sillas y bancos con cojines de lactancia y todo, un lujo). Pero lo mejor de todo es que mientras tu te duchas tranquilamente o te secas el pelo, tienes varias opciones de qué hacer con el niño. Hay hamacas de Baby Bjorn para poner a los más bebés, tronas de Ikea para los más mayores y colchonetas con juguetes en un amplio rincón para que jueguen. ¿Qué más se puede pedir?

El Cuarto tuvo sus momentos en las colchonetas. Al principio estaba cómodo aquí, pero en las últimas clases se desplazaba demasiado ya y le tuve que sentar en la trona que puedes meter incluso dentro de la propia ducha para que te vea y no llore. Me encanta la idea. ¿A vosotras no, mamis? ¡Es como estar en casa! o mejor, incluso, porque en mi bañera no me puedo meter una trona, pero aquí, en sus duchas indivuales, sí.

Aunque las taquillas son muy amplias, una también puede dejar bolsas, cascos, bolsas de los niños en estos cajones tan anchos arriba y abajo o colgar ropa de los pomos de diferentes tamaños. Como véis, está todo pintado en colores pastel, lo cual hace que, sin darte cuenta, te relajes un montón.

Fuera de la piscina hay una cafetería con productos orgánicos y repostería home-made. Un agradable sitio dónde sentarse para conversar con las amigas, como hice yo un día con Sabine, una sueca con Alice, una niña preciosa de la edad del Cuarto.

Además, hay una agradable zona de juegos (playground) dónde los niños pueden estar mientras los padres están allí disfrutando del Wifi y trabajando o echando un agradable y relajado ratito.

En esta sala tan espaciosa organizan actividades dirigidas por una psicóloga especializada en estimulación temprana :

  1. Abc neonatos 0-6 meses
  2. Abc psicomotriz 6-12 y 12-24 meses
  3. Abc musical 1-3 años impartida por Creixendo.

También hacen cursos de masaje infantil, clases de hipopresivos para mamis con Mamifit (como os comentaba en este post en el que os explicaba cómo me recuperé tras el embarazo en reposo de La Menor), pre-parto y post-parto fuera del agua, foto shooting y yoga para mamás y bebés.

Para las embarazadas tienen el método AIPAP del que podéis leer más aquí. ¡Yo me lo apunto para mi próximo embarazo!

Desde el mirador las familias y amigos pueden ver mejor qué hacen los bebés y niños durante las clases. Lo bueno es que es todo transparente, así que se puede ver, lo cual da mucha confianza.

Así que si queréis que vuestros hijos entren como “patos mareados” y salgan como auténticos penguins, ya sabéis dónde llevarles. Yo en tan sólo un mes de clases he notado mucha diferencia en la adaptabilidad del Cuarto en el agua, su capacidad de moverse hacia delante, sus pequeños saltos controlados al agua y sus inmersiones cada vez más largas acabando haciéndolas a través de un aro (gran experiencia que os recomiendo para hacer con 2 adultos, por cierto). No os quiero desvelar más de sus innovadores métodos para conseguir que los bebés desde recién nacidos puedan bañarse y estar cada vez más contentos y seguros en el agua, así que si os ha gustado, ya sabéis dónde encontrarles.

Como dice Jean Piaget, es la mejor forma de aprender más efectivamente que tienen los niños: jugando.

María

2 Comments on Penguins Barcelona, un nuevo concepto de piscina infantil

  1. Inma (homoprimerizus)
    16 diciembre, 2016 at 8:41 am (1 año ago)

    Pues no me gusta mucho nadar pero me están entrando ganas de ir…la verdad es que me pilla un pelín lejos. Disfruta. La idea es genial.

  2. María
    1 febrero, 2017 at 2:01 pm (11 meses ago)

    jeje es muy chulo, la verdad. gracias, Inma! lástima que esté sólo en BCn…

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